martes, 2 de marzo de 2010

La rabieta de un niño mimado llamado Telefónica

El excelentísimo y reverendísimo Gran Jefazo de Telefónica, el señor César Alierta, se queja de que Google les cuesta mucho dinero. Específicamente, lo que escandaliza al señor Alierta es que Google hace uso de las infraestructuras de Telefónica para ofrecer sus servicios a los usuarios sin pagar, lo cual sería efectivamente una desgracia si no fuera porque es una mentira como un piano de cola. Para conectarse a Internet, Google, como cualquier otro proveedor de contenido, tiene que pagar por la conexión, igual que nosotros, con la diferencia de que no contratan el ADSL triste que tenemos aquí, con velocidades de subida de la era de las cavernas, sino una conexión muchísimo mejor y mucho, mucho más cara. Es decir, pagar, que pagan un buen pastón. Lo que pasa es que esa conexión no siempre la contratan con Telefónica, sino con la competencia, o incluso con compañías extranjeras, que se ve que es lo que menos le gusta a Alierta.

Alierta también parece olvidarse de que en el otro extremo de esas conexiones también hay alguien pagando: nosotros. Se ve que, a pesar de ser la compañía más cara de España y una de las más caras de Europa, no le pagamos lo suficiente, pero no pasa nada. Si Alierta quiere, Telefónica puede probar a subir los precios hasta lo que considere justo, a ver cuántos clientes pierde. O puede no invertir en infraestructura, dejar que la competencia le coma terreno, dar peor servicio y de nuevo ver a cuántos clientes pierde.

Y si nada de nada de nada de todo esto le gusta, puede liarse la manta a la cabeza y probar a ser proveedor de contenidos y competir con Google a su mismo nivel. ¡Ah, espera! Ya lo intentó, compró una cosa llamada Terra que perdió más de 40.000 millones de pesetas de valor en bolsa en 2001, ya no me acordaba...
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