viernes, 14 de enero de 2011

Cómo perder un cliente en tres fáciles pasos: mi experiencia con el servicio técnico de Archos

Esta es mi experiencia con un producto de Archos, y más importante, con su servicio técnico aquí en España. La experiencia me ha convencido de no comprar, y no recomendar, ningún otro producto de Archos.

Al principio, todo iba bien. Me compré un Archos 32 Internet Tablet que funcionaba muy bien. El aparato no es el mejor de su clase, pero su relación calidad/precio es muy buena. Un buen producto a un precio competitivo, con actualizaciones frecuentes. Parecía que Archos cumplía con lo que prometía en su publicidad, y todo iba bien. En ese momento yo todavía recomendaba los productos de Archos.

Entonces se estropeó el botón de encendido. Vale, esas cosas pasan y el aparato está en garantía, no hay problema. Sólo tenía que contactar con el servicio técnico en España...

Ahora es cuando las cosas se empiezan a poner feas. Cómo perder a un cliente ya fidelizado con un buen producto en tres fáciles pasos:

1 - Cobra por hablar con el servicio técnico

En teoría, se puede contactar con el servicio técnico por email o teléfono. Les escribí un email, y recibí inmediatamente una notificación automática diciendo que en dos días contactarían conmigo. Una semana después, no había recibido respuesta. Empezamos bien. Hago otro intento, por teléfono. WTF! ¡Me cuesta dinero! Es un número 807, un número de tarificación adicional. ¿Pero esto qué es, un servicio técnico o una línea erótica? 33 céntimos el minuto por hablar con su servicio técnico. Lo voy a explicar para torpes: cobrar por llamar al servicio técnico es ILEGAL en toda la Unión Europea, punto. Pero en Archos lo hacen de todas maneras.

2 - Dile al cliente que tiene que pagar el envío.

¿Qué puedo hacer? Sigo sin conseguir respuesta, así que envío otro email y llamo por teléfono. Consigo hablar con alguien, le explico el problema, coge mis datos y me dice que el servicio técnico contactará conmigo. No me dice dónde enviar el aparato, no me dice nada, sólo me dice "que me llamarán entre hoy y mañana".

Bueno, pues no. Y además me dice que el envío lo tengo que pagar yo. Tengo que pagar yo el envío de una unidad que está en garantía, como si no fuera suficiente tener que pagar por hablar con ellos por teléfono.

3 - Ignora al cliente

Dejando aparte el hecho de que hacerme pagar los gastos de envío es muy cutre, ellos nunca han contactado conmigo. Hoy he vuelto a llamarles varias veces, y no he conseguido que nadie me coja el teléfono, aunque he llamado varias veces en día laborable dentro de su horario, que es de 9 a 19 horas. Lo único que he conseguido es esperar.

Para eso me cobráis 33 céntimos el minuto, ¿no?

Conclusión

No necesitaba una respuesta complica, sólo un email o llamada que me diga dónde enviar el cacharro y con qué papeles. No es física nuclear precisamente.

No es mucho pedir, pero no lo conseguí.

Archos se las ha apañado para hacer algo muy complicado. Primero me consiguieron como cliente y como defensor de sus productos, y luego me perdieron. Y me han perdido a pesar de que su producto es bueno, pero ser tan rácano y tan ineficaz con su servicio técnico es inaceptable.

Ahora mismo no encuentro ninguna razón para comprar nada de Archos. Los productos son buenos, pero no destacan especialmente sobre sus competidores. Ahora que Cowon va a lanzar su primer aparato con Android, y que Samsung y RIM ya están vendiendo sus tabletas, no hay nada en el catálogo de Archos sustancialmente diferente a los de otros. Ninguna ventaja competitiva destacable en sus productos, y en su contra un servicio técnico que no me da ningún servicio. Así que ¿por qué voy a comprar un dispositivo de Archos en vez de irme a la competencia, si además su servicio técnico no responde?

domingo, 14 de noviembre de 2010

Dar la cara es de pobres, las empresas grandes hacen Click

Es una historia que se repite más que un gazpacho con mucho pimiento verde. Una gran empresa empieza a ver cómo se deteriora su imagen a causa de su servicio. Las quejas de los clientes se acumulan en consumo, empiezan a salir artículos en la prensa al respecto, el Ministerio de Industria abre un expediente informativo... Lo normal en este anarcocapitalismo que vivimos, vaya.

Entonces la empresa va y se gasta el tesoro de Aladino en una nueva campaña de publicidad para lavar su imagen. De pedir perdón por haber facturado de más a los clientes ni hablamos. De que el presidente salga en rueda de prensa dando la cara, como hizo el de Toyota, aún menos. Eso es de pobres. Aquí en España, las empresas grandes prefieren gastarse lo que haga falta en hacer una campaña publicitaria, intentar convencer a la gente de que somos estupendos y seguir adelante.

Estos días es Endesa la que está jugando a este juego. Se está dejando una pasta en arreglar el descalabro de imagen que suponen este tipo de noticias:

La factura estimativa de las eléctricas abre una oleada de reclamaciones

Consumo reconoce "decenas de quejas" por las facturas eléctricas de enero y llama a Unelco-Endesa a capítulo

«Gano mil euros al mes y me han cobrado 404 en el recibo de luz»

CONSUMO: Endesa está devolviendo menos dinero del debido a parte de los usuarios que reclaman por las irregularidades en las facturas

La Junta exige a Endesa que revise la facturación y devuelva el dinero que se haya cobrado de más

¿No hubiera sido más fácil no andar cobrándole a la gente de más? Y más honesto, ya que estamos.

Por lo que a mí respecta, pueden felicitarse por su campaña todo lo que quieran. Conmigo, al menos, no ha funcionado.

martes, 2 de marzo de 2010

La rabieta de un niño mimado llamado Telefónica

El excelentísimo y reverendísimo Gran Jefazo de Telefónica, el señor César Alierta, se queja de que Google les cuesta mucho dinero. Específicamente, lo que escandaliza al señor Alierta es que Google hace uso de las infraestructuras de Telefónica para ofrecer sus servicios a los usuarios sin pagar, lo cual sería efectivamente una desgracia si no fuera porque es una mentira como un piano de cola. Para conectarse a Internet, Google, como cualquier otro proveedor de contenido, tiene que pagar por la conexión, igual que nosotros, con la diferencia de que no contratan el ADSL triste que tenemos aquí, con velocidades de subida de la era de las cavernas, sino una conexión muchísimo mejor y mucho, mucho más cara. Es decir, pagar, que pagan un buen pastón. Lo que pasa es que esa conexión no siempre la contratan con Telefónica, sino con la competencia, o incluso con compañías extranjeras, que se ve que es lo que menos le gusta a Alierta.

Alierta también parece olvidarse de que en el otro extremo de esas conexiones también hay alguien pagando: nosotros. Se ve que, a pesar de ser la compañía más cara de España y una de las más caras de Europa, no le pagamos lo suficiente, pero no pasa nada. Si Alierta quiere, Telefónica puede probar a subir los precios hasta lo que considere justo, a ver cuántos clientes pierde. O puede no invertir en infraestructura, dejar que la competencia le coma terreno, dar peor servicio y de nuevo ver a cuántos clientes pierde.

Y si nada de nada de nada de todo esto le gusta, puede liarse la manta a la cabeza y probar a ser proveedor de contenidos y competir con Google a su mismo nivel. ¡Ah, espera! Ya lo intentó, compró una cosa llamada Terra que perdió más de 40.000 millones de pesetas de valor en bolsa en 2001, ya no me acordaba...